“Ser Bombero, no solo es ponerse un uniforme, sino portarlo con convicción”
Erika Olivares García, la primera MUJER bombero, fuente de inspiración de varias mujeres que no le temen a los retos y los enfrentan con valentía.
Hija de Amparo García y Eduardo Guadalupe Olivares, ha seguido su ejemplo de padres que le han inculcado los valores esenciales.
Desde pequeña, su inspiración ha sido servir a su comunidad y a través del oficio de bombero, logra consolidar un reto más, salvar vidas.
Su rostro, siempre marcado por las cenizas, cicatrices y angustia de salvaguardar la vida de las personas.
Su familia, con vocación de servicio, integrada por su esposo Adolfo Gómez, su hijo Roberto Olivares y su hermano Missael Olivares, siempre comprometidos con el Honorable Cuerpo de Bomberos; han aprendido que el verdadero significado de un servicio de esa índole, es SALVAR VIDAS.
La historia de Erika, ha sido triste. Cada paso, cada latido de su corazón han sido enseñanzas de vida y la han hecho aún más fuerte.
No cualquier MUJER hace lo que ella, y con sus acciones, nos enseña que se debe de doblar esfuerzo entre el fuego, y la sintonía del hecho.
La MUJER guerrera se hace en la lucha, en el camino, con las agallas que el ser humano lo permita. Y ella, es el vivo ejemplo de MUJER que inspira, motiva y nos guía como una madre a sus hijos, porque cada día, ella es y será la primer MUJER Bombero que ha tenido Navolato, desde hace más de 20 años.
“Su valentía, es un mensaje para las nuevas generaciones de MUJER es que creen que no se puede. Si, se puede”.









